La magia del color está en esos matices que se mezclan sin notarse, pasando de un tono a otro de forma suave y natural. Un look luminoso, con movimiento y brillo, que da vida al cabello y lo hace ver sano y cuidado.
Un peinado sencillo pero con ese “algo” especial que marca la diferencia: natural, elegante y fácil de llevar. Porque cuando el color está bien trabajado, habla por sí solo